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El problema fundamental es que la ortografía, en realidad, no es más que una gota de agua en el mar. El fanfic, si es que puede considerarse un género literario en sí, es mucho más que un texto sin fallos ortográficos. Es un relato. Por tanto, lo esencial es --debería ser, y reduciéndolo a su esqueleto-- contar una buena historia de una manera adecuada.
Embutiéndonos en el traje de defensoras del idioma (encima, de los dos idiomas, ya que muchas teníamos además la capacidad de entender inglés), y señalando con un dedo acusador cada fallo, cada palabra mal empleada, perdíamos la capacidad de ver el conjunto. Lo cierto es que muchas historias bastante mediocres en su redacción, por no decir directamente deficientes, aglutinaban un número importante de lectores que esperaban ansiosos su continuación. Bueno, sí, podían ser niñas de trece años que no habían leído en su vida más que Harry Potter, si es que se lo habían leído y no habían visto las películas, pero da igual. Esas historias cumplían su finalidad, que era la de despertar sentimientos en sus lectores.
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Hemos perdido el norte. Imagino que mientras escribo esto, y teniendo en cuenta lo desconectada de este mundo que estoy hoy, muchos lo habrán recuperado; es al menos la impresión que tengo. Pero debíamos haber sabido que, en un terreno tan emocional, los juicios sobre la calidad literaria sólo son parcialmente relevantes. Mucha gente no quiere calidad literaria. Quiere leer, una y cien veces, cómo se lían Sam y Frodo, y la historia que mejor toque las teclas que conforman la sinfonía que esa persona guarda en su interior --la Sinfonía Perfecta de Sam y Frodo-- más le gustará. No quiere originalidad. Puede que ni siquiera quiera realismo. A lo mejor tiene una forma más sofisticada de sentir y busca una historia que regule sus emociones de forma más sofisticada, a lo mejor no. En cualquier caso, lo que está claro es que cuando leemos interpretamos un texto (conjunto) en un contexto, no miramos una palabra precedida de dos espacios como tontos. Para nosotros es un todo que nos dejará mejor o peor sabor de boca según las expectativas que tengamos.
Etiquetas: Guia para el fandomero, Ranteos dispersos, Trazas de esperanza
3/22/2007 10:57:00 a. m. | Autor: Lequinni | Enlace
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