<$BlogRSDUrl$>
Please, no review!!
Desbarres y paranoias sobre horterografía, mata-canons, Mary-Sues, niñat@s malcriad@s, sexofóbicos alterados y otras desgracias de los fandoms
Abrir enlaces
Ventana nueva
jueves, marzo 22, 2007

La mejor crítica al fanfiction en un buen rato

Elenis es un nombre conocido para quien lleve un buen rato en el fandom, quien, además de haber escrito la genial parodia "Harry Potter se despertó Gay", es una de las más interesantes teóricas del fenómeno fandom. Aunque ella ha estado por un tiempo alejada de todo el mundillo haciendo esa "vida" que los troles y demás ardidos mandan a buscar a sus contrapartes en cualquier discusión, hoy vuelve con el artículo más genial que he visto en meses: Autocrítica fanfiquera.
Como va a traer cola de todas maneras y desde acá queremos contribuir a la discusión, empecemos que ella dice una gran verdad:
El problema fundamental es que la ortografía, en realidad, no es más que una gota de agua en el mar. El fanfic, si es que puede considerarse un género literario en sí, es mucho más que un texto sin fallos ortográficos. Es un relato. Por tanto, lo esencial es --debería ser, y reduciéndolo a su esqueleto-- contar una buena historia de una manera adecuada.

Y luego lanza la bofetada, lo que siempre hemos sabido pero nos duele aceptar:
Embutiéndonos en el traje de defensoras del idioma (encima, de los dos idiomas, ya que muchas teníamos además la capacidad de entender inglés), y señalando con un dedo acusador cada fallo, cada palabra mal empleada, perdíamos la capacidad de ver el conjunto. Lo cierto es que muchas historias bastante mediocres en su redacción, por no decir directamente deficientes, aglutinaban un número importante de lectores que esperaban ansiosos su continuación. Bueno, sí, podían ser niñas de trece años que no habían leído en su vida más que Harry Potter, si es que se lo habían leído y no habían visto las películas, pero da igual. Esas historias cumplían su finalidad, que era la de despertar sentimientos en sus lectores.
[...]
Hemos perdido el norte. Imagino que mientras escribo esto, y teniendo en cuenta lo desconectada de este mundo que estoy hoy, muchos lo habrán recuperado; es al menos la impresión que tengo. Pero debíamos haber sabido que, en un terreno tan emocional, los juicios sobre la calidad literaria sólo son parcialmente relevantes. Mucha gente no quiere calidad literaria. Quiere leer, una y cien veces, cómo se lían Sam y Frodo, y la historia que mejor toque las teclas que conforman la sinfonía que esa persona guarda en su interior --la Sinfonía Perfecta de Sam y Frodo-- más le gustará. No quiere originalidad. Puede que ni siquiera quiera realismo. A lo mejor tiene una forma más sofisticada de sentir y busca una historia que regule sus emociones de forma más sofisticada, a lo mejor no. En cualquier caso, lo que está claro es que cuando leemos interpretamos un texto (conjunto) en un contexto, no miramos una palabra precedida de dos espacios como tontos. Para nosotros es un todo que nos dejará mejor o peor sabor de boca según las expectativas que tengamos.

Quizás sea este en momento de pensar si es que con tanto perfeccionismo nos estaremos mutilando, o mutilando a alguien más.
Pero como siempre he dicho: cualquier cosa por encima de la legibilidad ya es cuestión de gustos. Que me preocupen las Mary Sues, el IC y demases no termina importando mucho cuando uno se da cuenta de que en el fondo se tiene el placer culpable de las novelas estilo Corín Tellado, y que ya el 99% de los plots posibles ha sido descubierto y explotado. ¿Será hora en que asumamos la triste realidad de una vez, y así ser libres para escribir y contar lo que se nos venga en gana y como se nos venga?
Seamos honestos de una vez, y asumamos que el fanfic tiene la calidad literaria que la gente está dispuesta a proveer y a aceptar. ¡Pero que igual no siga siendo excusa para escritos en SMS y sin orden gramatical!

Etiquetas: , ,

3/22/2007 10:57:00 a. m. | Autor: Lequinni | Enlace permanente