Justamente en estos días, en Fanfic Rants en inglés pusieron un rant bien interesante acerca de
cómo hacer críticas sin sonar como un flamer imbécil. Y sí, he tenido que agachar la cabeza y asentir ante muchas cosas, y reflexionar sobre lo ruda que he sido. Pero en mi descargo, admito que no me pongo a criticar detalles menores de caracterización a elección del autor, sino su atroz ortografía, su falta de planificación (¿Que ya no enseñan lo de Inicio, desarrollo y fin para los escritos en las escuelas, o les dicen que solo vale para trabajos y ensayos?) y su nula técnica mercadotécnica. Vamos, que yo compro hasta el Mpreg, pero háganmelo plausible, no un pinche "y por
La Fuerza deseo divino puede un hombre tener hijos". Y bien escrito en correcto castellano, que esto no es una pantalla de celular (y sin embargo, hoy esos artefactos vienen con diccionarios y el numero de caracteres permitidos por mensaje es cada vez mayor); y no me meto mucho con los fanescritores, sino con sus creaciones y sus muy locas-de-bola amistades y defensores.
Y este es mi blog y hablo de lo que me da la gana, no joda. Yo no tengo el gen didáctico de StarKnight ni la amabilidad de Nina-chan. Yo simplemente digo qué me parece mal, porque me parece mal, y lo condimento con toda la mala leche e ironía que surgen después de leer tres horas seguidas de boberías y pesadeces. Hey, el mismo derecho de libertad de expresión que les permite publicar algunas de las peores ofensas al idioma castellano me permite a mi decir mis opiniones, y les permite a ellas defenderse.
Lo que nos lleva al caso de hoy: en el foro
atrae trolls Los Malos Fics decidieron revisar y criticar el fic de una chica llamada Cocorumbi. Naturalmente, la niña no estuvo feliz por el tratamiento de su fic, y se armó una coñamentazón virtual de buen tamaño. El resto de la historia, en
Fandom Wank en castellano (¡Anda! ¡Que ya hay uno!)
En medio de la "controversia" la chica creó un nuevo foro, titulado
FANFICS LIBRES, AUTORES LIBRES. Para la intención, sólo lean la url.
En los argumentos que la niña para defenderse, entre las clásicas boberías de costumbre (creo que hasta la mención de envidia usa), destaca una analogía hilarantemente despistada sobre la relación entre arquitectura y escritura.
Es verdad que uno como escritor usa términos albañileros y arquitectónicos como "construir", "crear una base", "armar la estructura" y "ladrillos del lenguaje". Pero estoy segura que ni Le Corbusier, ni Oscar Niemeyer, ni los egresados de la Bauhaus se esperaban esta gracia.
Desconstruyamos pues. ¡Carlos Raúl Villanueva, poséeme (si no puedes, que sea Ty el de Extreme Makover: Home Edition)!
La crítica
Imaginaos un arquitecto, un arquitecto entregado 100% a su trabajo, que se ha pasado 10 años de su vida inmerso en un proyecto.
Por fin ha llegado la inauguración del edificio diseñado, espera ansioso la reacción de los espectadores.
Lo inauguran.
Y un par de asistentes a dicha inauguración se acercan con caras series, comienzan a cuchichear entre ellos, y con descaro y dureza comienzan a sacar los fallos de aquel edificio, y no se paran ahí, si no que lo tachan de horrendo, por que ese estilo no es el que les gusta, dicen que hacen críticas constructivas, y que su intención es ayudar ¿vosotros lo creéis?
El escritor queda abatido, 10 años de trabajo no le han servido para nada, por que cualquier persona, o grupo, parece tener autoridad suficiente para desvalorar su obra.
¿Saben? Me encanta lo de "El ESCRITOR" en el último párrafo, en vez del correspondiente "El arquitecto". Me encanta cómo se le nota el plumero de un modo TAN obvio.
Bienvenida al mundo real, amor. Acá cualquiera se siente con autoridad suficiente para hablar de lo que que sabe, y, especialmente, de lo que no. Si no me creen, escuchen a cualquier grupo de viejas haciendo cola en el banco hablado de Macroeconomía, de política y hasta de cirugías plásticas.
Que la gente no le guste el estilo de un edificio no debería importarle a quien lo construyó. Realmente, lo poco que sé de arquitectura se remonta a conocimientos de historia de las Artes Plásticas y los momentos "laborales" de Sonata de Invierno, y de lo poco que he logrado extraer creo concluir que los arquitectos tienden a diseñar en función de las necesidades del cliente, como, tú sabes, quienes van a vivir, trabajar y transitar en la edificación de marras. Que sí, les importa lo estético o lo espectacular del edificio, pero la función es lo fundamental. Si hay algún arquitecto (o pichón de) entre mis lectores, ¿me confirman o desmienten esto? En serio.
Aparte, para edificio que fue criticado feo, pero FEÍSIMO en su momento histórico, la Torre Eiffel de París. ¿La conocen? ¿Esa torre de metal que todo aquel con dos dedos de frente y un mínimo de cultura pop reconoce como el mero símbolo de la Ciudad Luz, y que muchos dicen es el edificio más romántico del mundo después del Taj Mahal? Pues en su momento, allá por finales del siglo XIX, dijeron toda clase de pestes. Mucha gente famosa escribió virulentos comentarios sobre tan "horrorosa" mole de hierro. Pero al final la gente se encariñó con la edificación y la torre, que había sido montada por un tiempo limitado como atracción para la Exposición Universal de París e iba a ser desmantelada, fue defendida a muerte. Y hoy es el símbolo de la ciudad que alguna vez le odió. Es esa cosa extraña que pasa con los edificios, al principio cuesta acomodar el ojo, pero luego la gente se acostumbra, y hasta se encariña.
Pero claro, en la construcción de un edificio el arquitecto no es el único responsable. También están los ingenieros, el maestro de obra, los albañiles, y mucha gente que se me escapa. Aparte, en muchos países, los edificios tienen que someterse a fuertes normas de regulación gubernamental, relacionadas con zonificación, uso, y seguridad estructural. Porque, si no saben, si se cae el edificio, la culpa recae en mucha, mucha gente... empezando, ¡oh miren!, por el arquitecto.
Ya con esto, la analogía se cae. A pesar de las semejanzas, un edificio no es un fanfic, empezando porque, si un edificio tiene fallas, hay que reconstruir, o, incluso, derrumbar y empezar de nuevo, procedimientos ambos muchos más fastidiosos que revisar, corregir y reescribir. Aparte, si algo sale mal en un edificio, la culpa no es sólo del arquitecto, sino que puede ser de cualquiera en la cadena empezando por el que pidió la construcción y terminando por el asistente del albañil, pasando por los ingenieros, los directivos y los proveedores. El fanfic, y por extensión cualquier obra literaria, es responsabilidad única del autor, especialmente si no permite que otros (betas, editores, revisores, el duende de la imprenta) le echen mano a su escrito.
Si a un arquitecto le dicen que su edificio es feo no debería importarle, ¡allá está el ejemplo de París! ¡Importa más! El (fan)escritor, sin embargo, no tiene tanta suerte. Porque el edificio puede ser feo, pero internamente puede ser perfecto para su finalidad particular. Lo que hace a un escrito feo es que nadie lo pueda leer y disfrutar.
¿quién creeis que tiene más mérito?
El arquitecto que ha trabajado 10 años de su vida, o los asistentes a la inauguración que intentan ?ayudar? sacando los fallos de dicho edificio.
En mi opinión está bastante claro, el arquitecto, es él el que se ha partido el lomo, el que se ha sacrificado para crear, y el que ha trabajado duramente, y simplemente por el hecho de haber trabajado duro, su obra ya merece la pena, jamás debería de tacharse como mala.
O sea, que si el arquitecto se pasa diez años creando lo que resulta ser uno de los edificios peor diseñados de la historia, sin ninguna clase de usabilidad, sin facilidades para los transeúntes y habitantes, completamente inseguro, que no cumple en lo absoluto con la finalidad que se le indicó debía tener, y encima lo diseña de tal manera que hasta el más pirata de los ingenieros estructurales debe admitir que el edificio es una de las vainas más inestables jamás creadas y que está condenada desde el principio... dime, ¿igual hay que darle palmaditas en la espalda y permitir, no ya la inauguración, la
construcción de semejante amenaza a la seguridad? Por saber.
Porque, si el libro es malo se bota, si el fic es malo está el botón de cerrar pestaña y el botón de atrás. Si el edificio es malo sólo puede resolverse con dinamita y bola de demolición.
¿Y que pasa con los transeúntes?
Pues , desde mi punto de vista, han escogido la posición más fácil buscar los fallos, cómodamente desde el lugar desde que observan, sentados sin ningún esfuerzo, simplemente tienen que mirar y con 10 palabras destruir el trabajo de otro. ¿creen que esta es una posición digna de orgullo? En mi opinión, no.
¡Increible! ¡Diez palabras de dos peatones para destruir un edificio! ¡Ni en los tiempos bíblicos, oiga! El récord estaba en diez mil guerreros gritando en simultáneo para destruir una muralla de barro seco.
Ah, y orgullo en algo. Dear, ¿se come del orgullo? Más bien el orgullo está en los presuntos transeúntes, que creen que lo que dicen va a pesar más que en las enormes fuerzas políticas y económicas que se conjugan en la mentada construcción; en el arquitecto, que se cree tanto y tan bueno que dos pendejos le derrumban la moral; y en ti, que pretendes que nos traguemos esta analogía traída por los pelos y nos compadezcamos de ti. ¡Por favor!
Ahora imaginaos otro espectador que se acerca al arquitecto, y le da la enhorabuena por su obra, le felicita, por el trabajo tan duro que ha tenido que desempeñar, le reconoce el mérito, el tiempo dedicado? también le señala los fallos pero siempre anteponiendo su esfuerzo, e instándole a continuar.
¿qué espectador os gustaría ser?
El que sólo critica y es capaz de sacar los trapos sucios de cualquier obra, sin decir nada más y luego sintiéndose orgulloso de haber ?ayudado?
O el que humildemente reconoce el esfuerzo del arquitecto, y es capaz de ver tanto las cosas malas como las buenas, instándole a que siga con su sueño, construir.
¿Quieres mi verdadera respuesta? Pues a MÍ me gustaría ser
el ingeniero que le aprueba al arquitecto los planos para la construcción. Porque una vez construido el edificio nada de lo que los espectadores digan o dejen de decir va a ser de mucha utilidad para el arquitecto, o para el edificio, y ahí si que no vale llanto por muchacho muerto (excepto, claro, si el muchacho murió aplastado porque el edificio se derrumbó, especialmente si el desastre es acusable al mal diseño, peor planeación y total inclumplimiento de normas de construcción). También me gustaría ser el que le mande al arquitecto diseñar una casa de ensueño (la mía se parece a
la Casa de la Cascada construida por Frank Lloyd Wright). O, ya que estamos, ser el arquitecto que tiene todo el dinero del mundo para diseñar y construir mi casa ideal.
Eso es lo bueno de la internet: todo está en constante construcción, y todo es susceptible de ser ampliado y mejorado. ¡Incluso los fanfics! Ahí si que la gente que aconseja es de excelente utilidad. Ya de ahí es decisión tuya si sigues el consejo o no. Pero sea cual sea la decisión que tomes, que se note en tu trabajo y no en tus llantenes por foros.
Esa es vuestra decisión, y de ésta depende la clase de persona en la que os vais a convertir.
Ah, mecanismo de culpa. Porque, como la mayoría quiere ser buenas personas, con todo lo que eso implica, va a seguir a cualquier idiota que diga cual es la Forma Correcta de Ser. Lástima que yo tengo mi propia versión de ser buena persona, y no incluye visiones tan maniqueístas como la tuya. Que no es mala por eso, sino que simplemente pienso que las personas deben decidir por sí mismas, sin coacciones, y tú como que estás forzando un poquito eso.
Y a juzgar por mi respuesta, creo que soy de la gente cínica que dice las cosas como las ve, y de tanto en tanto actúa en consecuencia. O también puede significar que soy una controladora de mierda, que si no se deja llevar tan seguido por esos impulsos es porque está canalizando a Shikamaru Nara. Como tu lo prefieras.
también me pondría a analizar su deliciosa
definición de "fanfic libre", pero esa tarea se las dejo a ustedes. Sólo diré que, si la chica quiere seguir en serio esa definición y mantener su propia dignidad y coherencia, pues que no publique en ningún servicio de autopublicado de fanfics (empezando por Despropositolandia y terminando con Todorelatos) y vuelva a los arcanos tiempos de los websites para fanfics en Geocities, Tripod y demás proveedores de espacio web gratuito; y eso mientras no escriba NC-17/MA/X, que la mayoría de los hosting gratix desaprueban el porno.
Etiquetas: Toma tu spork, Wanky Situations